'Me enamoré de ti por completo, incluidos tus monstruos, aún sabiendo que uno de ellos terminaría por destruirme.'

sábado, 12 de septiembre de 2015

Nothing can save me

Intentas huir del mundo, escuchas sus gritos, sus pasos frenéticos, sus pesadas palabras susurrando dentro de tu cabeza "No eres suficiente". Intentas correr y escapar de él, pero el pasillo nunca se acaba. Todas esas puertas que conducen a una tranquilidad ansiada no se abren y sientes el aliento del sufrimiento en tu nuca, como riéndose de tu tonto intento de huir del destino, de todo lo malo que sabes que tiene que ocurrir, porque creas sentimientos en los demás, sentimientos que nunca habían sentido, que no sabían que existían, creas arte, creas todo aquello por lo que alguien podría admirarte, incluso aunque nunca nadie lo haga, incluso aunque nadie nunca lo sienta. Sabes el precio de ello. El arte no es para las personas que son felices. El arte reclama tristeza, nostalgia, desilusión, rabia e incluso odio. El arte reclama las sombras que se esconden en tu interior. Reclama unos ojos fríos sin brillo, un vacío infinito en una oscuridad aterradora. Un cansado corazón a medio reconstruir intentando llevar el ritmo de la vida. Intentaba huir del mundo y ahora solo quieres huir de ti misma. Nunca podrás escapar lo suficiente, cuando cierres los ojos volverás a verlo todo de nuevo, volverás a escuchar al mundo detrás de ti, los gritos, el caos, todas esas personas que pasan a tu lado como si no existieras, como si no importaras. No encuentras el camino a casa. Nada puede salvarte. Y las lágrimas se escapan entre los cristales de tu alma rota, junto a las gotas de desconsuelo que resbalan entre tus dedos. El viaje será más largo y doloroso de lo que se esperaba. Disculpen las molestias, es la lucha de una soñadora empapada de tristeza.