Me cambias,
me dominas a tu voluntad,
y ya no sé que vale más
si tu sonrisa o mis
pupilas dilatadas,
si tus besos o mi futuro
en un tubo de humo.
Mátame de amor,
quiéreme hasta la muerte.
Vivir callando,
morir peleando.
Disparabas tus balas,
tus palabras,
como si ya nada importara,
más allá de un
'siempre',
sé que tú nunca te
fuiste,
que estabas aquí conmigo,
como en Noviembre,
el invierno más frío que
recuerde,
alejado de mí, de ti,
ya ni lo recuerdo
exactamente
porque yo solo te veía a
ti,
en cada esquina de cada
barrio,
en el portal donde nos
escondimos
y en mi cabeza,
como por arte de magia
negra,
y ahora solo consigo verte
en mis pesadillas,
arrancándote de nuevo de
mis sueños,
como si solo fueras un
simple extraño,
y te quiero
pero eso es problema mio,
quiero que te vayas y te
alejes,
como si nunca nos
hubiéramos conocido,
aunque seguirás en mi
cabeza de lunes a domingo,
y que te sigo queriendo
pero eso sigue siendo problema mio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario