Vaya,
pensé que este estúpido órgano nunca volvería a querer salir del pecho
pero fíjate, al verte ahí delante de nuevo, calándote hasta los huesos,
acercándote a mi tan lento que creo que ni si quiera es cierto, vuelve a
su compás de reloj desesperado, tanto que incluso puedo escuchar como
late ¿es real?¿eres real? Quizá solo otra ilusión mas de mi puta cabeza a
causa del frío, y te sigues acercando y me hablas, me susurras que lo
sientes, que tu corazón pedía a gritos confiar en mí, pero que el miedo
te venció y solo pudiste huir para no poder escuchar nada más, pero aquí
estás, supongo que es lo importante, y lloras de nuevo, y al sentir de nuevo tu respiración en mi cuello mi corazón
vuelve a latir con tanta fuerza que incluso me da miedo. He vuelto a verte, en
el marco de la puerta de mi cuarto, sonriendo como si hubiéramos
devuelto la paz al mundo entero, solo con mi camisa puesta y te acercas y
me besas, lento, muy lento, y me abrazas, fuerte, muy fuerte, como si
tuvieras miedo de que quizá pudiera largarme, imposible, no podría
volver a perderte porque perderte a ti significaría perderme a mí para
siempre.'
Aún roto, cada uno de los pedazos de mi corazón intentaban juntarse para ti.
'Me enamoré de ti por completo, incluidos tus monstruos, aún sabiendo que uno de ellos terminaría por destruirme.'
martes, 5 de agosto de 2014
Y creo que he vuelto a verte.
'Y creo que he vuelto a verte, en el humo del cigarro de mi mano, en el vaho que
producen mis labios por el frío del puto invierno, porque estoy calado
hasta los huesos, siento como me congelo al respirar, como poco a poco
muero de miedo por dentro, porque creo que he vuelto a ver tus ojos
pidiéndome a gritos que no me marche, que vivamos esto para siempre, o
al menos hasta que nos dure el desenfreno. Y si, creo que he vuelto a
verte entre la gente como si quisieras esconderte pero a la vez
pidiéndome que te encuentre, me vuelves loco, y a la vez solo me aclaro
al verte. Creo que he vuelto a verte en el espejo de mi cuarto, ese por
el cual me mirabas fijamente como pidiendo que te besara, ese que
presenciaba como sonreía como idiota al rendirme a tus súplicas. Empieza
a nevar, termino como puedo el cigarro, me abrocho y sigo caminando,
hace tanto frío que no siento ni las manos, el corazón hace tiempo que
dejó de funcionar como solía, ya no va tan rápido, a veces ni va, en
realidad tampoco me importa, puede que sea hora de volver a casa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario