Volviste a mí para volver a irte. Supongo que eso es lo que buscabas. Te llevaste contigo cada pequeño pedazo de mi roto corazón, cosido con puntos de sutura en un desesperado intento de reconstruirlo. Corría detrás de ti para que no me olvidarás. No sabes todo lo que te llevaste. Pero volviste, supongo. Atrapado entre cadenas construidas a base de promesas. Promesas rotas, promesas tontas que ya no volverán. Solo sientes el peso de la culpa. Incluso viéndote llorar siento que estoy vacía y no hay vuelta atrás. ¿Qué esperabas? Yo ya no siento nada, cómo hacerlo si te llevaste contigo todo lo que tenía. Me mata esta soledad. Estar sumida en ese agujero en el que me dejaste. Abrazada a la oscuridad sumida en mis miserias. Esperando que alguien me saque de aquí sabiendo que nadie lo hará, nadie querrá, que nadie podrá. Ya no tengo nada dentro y yo ya no soy lo que era. Ya no podré ser lo que alguien espera de verdad.
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