'Me enamoré de ti por completo, incluidos tus monstruos, aún sabiendo que uno de ellos terminaría por destruirme.'

martes, 9 de agosto de 2016

Como si fuera la última vez..

"Como si fuera la última vez. Subo el volumen para que duela menos, subo la voz para que duela menos o para estallar el mundo entero". Y mientras las notas siguen vagando en el vacío de mi habitación, miro sentada desde mi ventana al mundo haciendo como si no existiera. Los ojos cansados del insomnio, del océano revuelto que existe en mi cabeza cada segundo. Quizá sí sea la última vez. Quizá. Vivo a base de sueños y fantasías, ya no sé que realidad es la de verdad. No sé si sigo soñando, si estoy despierta y volando. Todo es un caos. Las olas me arrastran y yo ni si quiera intento luchar. Creo que el frío me ha llegado hasta dentro, que ya no siento nada. Solo siento a la soledad. No sé si hubo algún momento perfecto, algún momento mejor que el presente. No tengo recuerdos. No quiero salir de mi fantasía, tengo miedo de la realidad. La soledad. La oscuridad. Desde mi ventana todo parece en calma. Son las voces de mi cabeza las que me alteran. Solo existe silencio en su mundo. Risas y dedos señalándome en el mío. Sigo sentada en mi ventana, en primera fila, esperando a que el mundo estalle. Mientras, las notas siguen rondando, acariciándome, como si esa fuera a ser mi única compañía para lo que me resta de vida. Juré que viviría feliz, sin arrepentirme, siendo valiente. Nunca pensé que podría ser así. El corazón. Cobarde, frágil, lastimero. Ni que mi cabeza sería mi propio enemigo. Los demonios que sigo intentando quemar a cada segundo. Las lágrimas que no merecen salir. Las siete estrellas no me abandonan ni aunque quiera. Quizá cuando un día me busquen, yo ya no esté. Y estaré lejos, al menos tan lejos la distancia será física, no mental, y quizá así duela menos. Quizá así tenga una escusa real y válida para apartarme, para encerrarme, para estar triste, para no ser feliz.

viernes, 11 de marzo de 2016

Ruinas

Rómpelo todo. Me llenas de rabia. Destrózalo todo. No puedo más. Salid de mi cabeza. Las voces no se van. "No eres nada". Basta ya. Un golpe más. La pared y mis manos. Mis nudillos tiñéndola de rojo. Las lágrimas queman. Oigo voces lejanas. Siguen aquí arriba. Dolor que fluye por mis venas. El miedo no me deja en paz. No aguanto más. En esta habitación a oscuras. Un salón lleno de melancolía. La memoria de los que no están. La tristeza instalada como invitada permanente. La dueña de la casa. La tortura de mis manías. La asquerosa necesidad de necesitar a los demás. La tristeza que se adentra entre los cristales rotos de mis falsas sonrisas. Rómpelo todo. Te siento hasta en los huesos. Solo veo humo. Y tus ojos a cada paso. Un corazón inútil, como al que no le queda nada más por sentir. No sé si pedir perdón sirve de algo. Si las disculpas acumuladas me valen. Solo veo humo. Tu mano que intenta sostener la mía. Un laberinto de mentiras. Saltar al vacío buscando libertad. Cariño, tengo el corazón agujereado. Acribillado de falsas esperanzas. Lo siento. Es todo lo que necesitaba. Las voces de mi cabeza se repiten. Almas tristes. Las sombras del rechazo. Mi particular colección de sueños rotos, como espejos. El enemigo más temido, mi reflejo. Desearía que fuera más temido que odiado. El corazón maltrecho, como los escasos recuerdos que poseo. Las Mil y una noches de angustia incontrolada. Mi rabia se propaga. La sangre arde y yo ya no veo a nadie. Hace tiempo que se fueron. Las ruinas como un oasis en medio del desierto. No hay nada más allá del 'yo' destrozado. Polvo en las manos de intentar reconstruir el pasado. Solo sigo viendo humo. El futuro, el más alejado, invisible a mis ojos. ¿ves lo que has provocado? Quizá un día acabe todo esto. Quizá todo vuelva a su sitio, al principio, y yo, simplemente, seguiré viendo siempre humo.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Stitches

Volviste a mí para volver a irte. Supongo que eso es lo que buscabas. Te llevaste contigo cada pequeño pedazo de mi roto corazón, cosido con puntos de sutura en un desesperado intento de reconstruirlo. Corría detrás de ti para que no me olvidarás. No sabes todo lo que te llevaste. Pero volviste, supongo. Atrapado entre cadenas construidas a base de promesas. Promesas rotas, promesas tontas que ya no volverán. Solo sientes el peso de la culpa. Incluso viéndote llorar siento que estoy vacía y no hay vuelta atrás. ¿Qué esperabas? Yo ya no siento nada, cómo hacerlo si te llevaste contigo todo lo que tenía. Me mata esta soledad. Estar sumida en ese agujero en el que me dejaste. Abrazada a la oscuridad sumida en mis miserias. Esperando que alguien me saque de aquí sabiendo que nadie lo hará, nadie querrá, que nadie podrá. Ya no tengo nada dentro y yo ya no soy lo que era. Ya no podré ser lo que alguien espera de verdad.

jueves, 8 de octubre de 2015

Te vi

Creo en los fantasmas. Un atisbo de soledad sube lentamente por tus venas hasta instalarse en tu corazón. Un murmullo entre nieblas que aumenta el miedo en el fondo de tus ojos. El borde del precipicio en un suspiro derrotado que lanzas al aire deseando poder encontrar una salida. Sigues anclado a las palabras del pasado, a la rabia de los recuerdos, al fuego de su frío tacto. Sube por tu espalda recorriendo cada célula de tu cuerpo. Te robaron todo lo bueno que tu cansado corazón podía guardar en su interior. Sacaron todos tus sueños. Ahora solo te quedan las lágrimas perdidas en el camino. Los gritos que mueren atrapados en tu garganta. Sientes un sudor frío mientras intentas romper esas cadenas que te aprietan más fuerte cada vez que quieres salir corriendo. Creo en los fantasmas. Esos que incluso ya pasados no te dejan escapar. Creo en los fantasmas. Aquellos que tú mismo inventas. Veo al miedo acariciarte suavemente como si te pidiera permiso para poseerte, como si no te controlara desde el principio. Sus ojos te ahogan. No siempre fue así. Los fantasmas existen. Siempre volverán a por ti.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Nothing can save me

Intentas huir del mundo, escuchas sus gritos, sus pasos frenéticos, sus pesadas palabras susurrando dentro de tu cabeza "No eres suficiente". Intentas correr y escapar de él, pero el pasillo nunca se acaba. Todas esas puertas que conducen a una tranquilidad ansiada no se abren y sientes el aliento del sufrimiento en tu nuca, como riéndose de tu tonto intento de huir del destino, de todo lo malo que sabes que tiene que ocurrir, porque creas sentimientos en los demás, sentimientos que nunca habían sentido, que no sabían que existían, creas arte, creas todo aquello por lo que alguien podría admirarte, incluso aunque nunca nadie lo haga, incluso aunque nadie nunca lo sienta. Sabes el precio de ello. El arte no es para las personas que son felices. El arte reclama tristeza, nostalgia, desilusión, rabia e incluso odio. El arte reclama las sombras que se esconden en tu interior. Reclama unos ojos fríos sin brillo, un vacío infinito en una oscuridad aterradora. Un cansado corazón a medio reconstruir intentando llevar el ritmo de la vida. Intentaba huir del mundo y ahora solo quieres huir de ti misma. Nunca podrás escapar lo suficiente, cuando cierres los ojos volverás a verlo todo de nuevo, volverás a escuchar al mundo detrás de ti, los gritos, el caos, todas esas personas que pasan a tu lado como si no existieras, como si no importaras. No encuentras el camino a casa. Nada puede salvarte. Y las lágrimas se escapan entre los cristales de tu alma rota, junto a las gotas de desconsuelo que resbalan entre tus dedos. El viaje será más largo y doloroso de lo que se esperaba. Disculpen las molestias, es la lucha de una soñadora empapada de tristeza.

sábado, 1 de agosto de 2015

Magic

No necesito abrir los ojos. Siento las yemas de tus dedos acariciar mi espalda, subes por mi brazo despacio. Un escalofrío me recorre cuando llegas a mi cuello y terminas acariciando mi mejilla 'deja de ser tan bonita' me dices. Y yo lo llamo magia. Coldplay y los latidos de tu corazón como banda sonora. Entre estas cuatro paredes no existe el tiempo, ni el mundo. Acariciándote el cuello mientras conduces, disfrutando de la brisa que nos mece dejando atrás los miedos, mis sombras y tus monstruos. Dejando que nuestros pies se hundan entre la arena mientras el agua nos moja hasta los tobillos, el olor a mar, paseando por la orilla de la mano mientras las olas rompen rebeldes contra las rocas. Los recuerdos y los futuros momentos deseosos de serlos se pasean delante de mis ojos mientras tú sigues empeñado en recorrer todo mi cuerpo con tus dedos, despacio, hay tiempo. A cada segundo dices que para nosotros siempre hay tiempo, todo el tiempo del mundo. Yo lo llamo magia. Te debo un masaje y tú a mí miles de besos, ¿recuerdas? Hoy mi mensaje es seguir olvidándonos del resto del mundo. Quizá esto suena a un oasis, a una ilusión, o quizá no. Quizá es que solo lo había escrito, quizá he vuelto a escribir lo mismo. O quizá sean las ganas de perderme contigo, que hacen que escriba siempre lo mismo, el mismo deseo plasmado en palabras. El mismo ruego. Que yo solo quiero pasear contigo por la playa, conducir juntos sin rumbo hacia ningún sitio. Sabes que tengo demasiadas cosquillas para lo mucho que te gusta recorrerme con tus manos. Quizá esto solo sea otro sueño que todavía está lejos o quizá sea un anhelo que pronto tendrá remedio. Perderme en tus ojos, en el horizonte a tu lado, entre las olas de nuestro paraíso, no sé, pero yo, yo lo llamo magia.

sábado, 18 de julio de 2015

Acelera

Mirando hacia el horizonte. Acelerando a cada segundo, apretando el volante. Veo mis sueños al final de esta carretera que nunca termina. Siento como el aire me acaricia la cara, se filtra entre mis dedos mientras suena la radio a todo volumen. El cigarro sujeto entre los dedos de la mano izquierda. Parar no es una opción, únicamente la libertad es la meta. Disfrutando del camino, paisaje desierto, hace tiempo que dejé atrás los problemas, pesaban más que las cadenas de mi cárcel mental. Libertad, libertad. Acelera, no puedo parar. Las estrellas me acompañan desde arriba. En la maleta solo he metido ilusiones. De copiloto está la niña que una vez fui y que al final siempre se encuentra dentro de mí. Los faros iluminan la carretera, seguir el camino que pinté una vez hace años en el mapa. Estoy perdida siguiendo los instintos, perdiendo los sentidos, perderé el norte, para encontrarse antes hay que dejarse llevar, dejar en blanco todo lo de antes, el pasado es un lastre. Bon voyage, ya soy libre.

martes, 14 de julio de 2015

Si el cuerpo hablara..

Porque si mis ojos hablaran llorarían agradecidos por volver a ver los tuyos. Porque si mi corazón hablara me contaría lo mucho que duele cuando intenta, cada día, no necesitar sentir los latidos del tuyo a mi lado. Si mis manos hablaran temblarían de emoción al decirme lo suave que son las tuyas, lo bonito que es cuando me recorres la espalda con la yema de tus dedos contando cada uno de mis lunares una y otra vez mientras tu boca descubre que nuevos rincones cada vez. Si las mariposas de mi estómago hablaran.. y si la risa nerviosa que me sale cada vez que me sonríes de esa forma hablara.. todas las celulas de mi cuerpo pedirían no dejarte marchar nunca. Si mi cabeza hablara diría que no sabe cómo alguien como tú quiere tanto a alguien como yo, que no entiende qué tengo para que te vuelva loco. Pero hoy solo hablarán mis caricias, y te dirán que te quiero, aquí, junto a mí, ahora, y los demás días que siguen al hoy. Si las sábanas de mi cama hablaran dirían que nunca ha habido tanto amor entre ellas, tanto deseo y tanta felicidad recorriendo cada pequeña parte de mi aburrida habitación. Y tus manos siguen escribiendo en mi espalda que me echas de menos, incluso estando a tu lado. Nada es suficiente. Podría pasarme toda la vida admirando tu sonrisa. Me abrazas porque me quieres cerca dices. No me opongo. Nunca lo haría. Amor, ¿eres tú? Has tardado muchos años pero por fin te encuentro, eres todo lo que siempre quise, lo que nunca pensé encontrar. Amor, buenos días.

jueves, 9 de julio de 2015

Mirrors

Cuando el espejo se pone en tu contra. Cuando tu reflejo te sonríe como si todo fuera una diabólica broma. Incluso él sabe que a veces llegas sin fuerzas. Que no quieres mirarte. Pero a veces son tus fantasmas los que hacen que levantes la cabeza y te mires, y te asustes, y reniegues de ti incluso. Pequeño traidor el espejo, tú sí que sabes cómo hacer daño. Y te vas más roto de lo que habías antes visto. Por mucho que intentes lo contrario, a veces te miras y solo ves errores, fallos, imperfecciones. Hay que combatir esos pequeños monstruos que hacen que te odies, pero algunos lo tienen más fácil que otros, supongo. Ven aquí, mírate, ¿en qué te has convertido?¿quién coño eres ahora? Ni tú lo sabes. Una bestia de sombras. Si crees que con no presentarte cara a cara con tu infame reflejo estás a salvo, significa que dejaste la valentía enterrada en algún armario hace siglos. Asúmelo. Hace tiempo que dejaste de ser un alma dulce. Hace tiempo que solo eres un pequeño trozo de alma triste. Que dejaste de soñar con las grandes ciudades y con todas esas cosas que sabías que no podrías lograr. Hace tiempo que estás encerrado en tu castillo, lo más parecido al hogar quizás. Nada más, nadie más. Que duro se hace cada día el no mirar atrás. Te sientes como Orfeo, pero el premio es salvarte a ti mismo y el precio sigue siendo tu propia perdición. Aún tienes una pizca de ser que te dice que puede que te salven, que quizá alguien lo logre, pero el resto de tu masacrado corazón te dice que solo tienes que esperar. Que las antorchas se acercan y ellas calmarán finalmente tu tristeza y tu soledad. Que el fuego hará que te liberes, que todo esto se acabe de una vez. Ya no tendrás que mirar todo aquello que eres y odias al mismo tiempo, delante del espejo. Tu última esperanza es que el mismo odio acabe de rasgar cada pequeño pedazo de alma, mientras tu corazón se deshace entre llamas. Libertad, exclamas.

sábado, 4 de julio de 2015

Trenes de sueños

Y si supieras que me invade la tristeza. Que no puedo verte marchar sin que se me parta el alma. Y no puedo ni pedirte que no te vayas o que al menos me lleves contigo. Te vas y me dejas a mí atrás. Los sueños están para cumplirlos. Y ahora vuelvo a hundirme en la oscuridad. No he dicho ni una sola palabra desde que has hecho la maleta y me has dejado ahí, diciéndome adiós con un 'te quiero' que duele más que si me hubieras dicho que no te importo. Lo que no dicen las películas es lo que duele verte partir y no saber si te volveré a ver. Y el tren se va, y esta vez lo has cogido, y estoy feliz y orgullosa pero, al volver a casa mis lágrimas no me dan tregua, el aire se congela y no puedo respirar. Ni la música me consuela. El corazón late como loco, pidiéndome a gritos que te siga, que no te deje escapar, pero soy demasiado pequeña, no me siento alguien especial. Supongo que es tarde, siempre se me hace tarde. Mis miedos me tienen presa, siempre lo han hecho, no me dejan escapar, soy demasiado débil para intentar combatirlos. Vivir de acuerdo a tus miedos y no a tus sueños. Quizá sea un castigo y solo así lo puedo pagar. Que te vaya bien, que seas feliz, amor, pero ten cuidado, porque mi corazón, mi alma y mi felicidad viajan contigo entre los escondrijos de los recuerdos, de tu sonrisa, de mi perdición.

miércoles, 1 de julio de 2015

Conversaciones a oscuras

Buenos días corazón, qué tal lo llevas. Supongo que sigues enjaulado, esperando que llegue esa persona que sea capaz de reconstruirte poquito a poco, trozo a trozo, y que sea capaz de darte alas, como siempre ha debido ser. Veo que aún estás triste, que la espera se te sigue haciendo eterna, que la lucha constante y diaria que sufres es contra ti mismo, que los demonios que te acechan son los tuyos propios. Te aviso que así es bastante complicado que alguien te quiera de verdad. Que si tú mismo te autodestruyes es difícil que otro corazón quiera hacerte entrar en razón, que quiera curarte las heridas. Mírate, puede que hayas dejado de pegar los cachos de los demás corazones rotos pero sigues estando ahí, solo, encerrado. ¿Qué te ha pasado? ¿qué te han hecho? Solías vivir a base de sonrisas, lo tuyo era la felicidad. Quizá tantos golpes han pasado factura. Y sé que no puedes rendirte pero estás tan débil.. tan roto.. tanto, que es incluso difícil mirarte sin que me invada la tristeza. Pero tranquilo, quizá alguien sea capaz de arreglarte, a base de engranajes, de tiritas y un poco de cariño sincero. Todos sabemos que eres especial, complicado, bastante complejo, que tus gustos y manías son raras, pero no sé, quizá llegue alguien al que le parezcan los defectos más bonitos que se pueden tener, no sé. No te preocupes, alguien llegará y te sacará de tu soledad, de la oscuridad que tienes dentro. Alguien que te hará libre, alguien que te hará volar.